domingo, 15 de agosto de 2010

Cool

Yo me llevo bien con 3 de los 4 chicos con los que he salido. Me hubiese encantado quedar bien con el primero, pero es muy estúpido y aniñado como para poder entablar una amistad con él. Por otro lado, con los demás me llevo muy bien. Esto es genial, porque no soy de aquellos que piensan que un ex gil es tiempo perdido. Creo, más bien, que cada historia que viví es una experiencia, de la cual he tenido que sacar el máximo provecho para continuar mi trayecto.

Al segundo lo conocí a mediados de Febrero del año pasado. Su nombre es Mr y tiene un año menos que yo. Salimos no más que dos semanas y media, o tres. Me llevó a su casa de playa, aunque no cumplí con mi sueño de día de verano. Sin embargo, una serie de problemas y malintepretaciones por parte de un sujeto, Vizcondelmort, hicieron que el grupo de fraccionara. Por ello, dejamos de vernos y hablarnos mucho tiempo. No obstante, en diciembre volvimos a vernos, y retomamos la comunicación. Es un buen chico, un poco alcoholico, un poco inseguro, pero de buenos sentimientos al fin y al cabo.

Después, le siguió Mr D. Sí, él. El hombre que me cagó la vida, según Jojo. Él estudia en una prestigiosa universidad de la capital, y tiene una gran pasión por la música. Toca en una banda no tan conocida, pero que suena muy bien. Si fuera un poquito más delgado, y fuera al gym, sería más simpático de lo que es. Yo lo conocí en Junio del año que pasó; no obstante, nos conocimos más en diciembre, el mes en el que salimos. Yo viví la mejor de las ilusiones, aunque él no, pues extrañaba a su ex. Eso me mató, lo admito. Debido a esto, y otras razones dejamos de salir. A pesar de eso, seguí adelante. Ahora tenemos una muy buena amistad, y hasta hablamos de sus gileos.

Luego, vino Raf. A mí me gustaba su mejor amigo, pero con el tiempo dejé de fijarme en él. Fue así que un día de marzo de este año decidí salir con Raf a caminar por el malecón. Al principio no me impresionó mucho, pero su trato, su manera extraña de hacerme reír luego de que me hiciera renegar, hizo que me fijase con él. Estaba loco. Él es distinto a mí, yo a él. No nos vimos muchas veces, más que nada, por cuestiones de horario. Aunque, cuando lo hacíamos siempre nos divertíamos bastante. Cuando inicié el ciclo, dejé de frecuentarlo, y él a mí. Así, lo que pudo ser, nunca empezó. Hace poco nos vimos. Tuvimos una discusión. Aun así, sé que todo saldrá bien al final.

De cada uno he aprendido algo que me ha ayudado a construirme como una mejor persona. Por todo eso, y más, estoy agradecido con cada uno de ellos. Con el primero aprendí a controlar mejor mis impulsos, con el segundo a no iluosinarme tan rápido, con el tercero a liberarme más, y no ser tan perfeccionista, y con el último a liberarme más, y no renegar por estupideces. Podría seguir deciendo más cosas, pero ese no es el punto, sino ver que de cada situación siempre hay algo provechoso que se puede sacar para ser mejores individuos.



sábado, 14 de agosto de 2010

Irealidad Virtual

Yo conocí a Hass por una página de encuentros muy conocida hace como 2 años. Su foto de perfil no me pareció la mejor; no obstante, lo que leí en datos personales hizo que interesara por él. Era blanco, de mi estatura, cuerpo normal, ojos claros, facciones no toscas, cabello negro: un chico lindo, con el plus de ser relativamente proporcionado. Luego de varios mensajes que me envió, y otros tantos que yo le respondí, decidimos intercambiar msn. Admito que si bien el chico no tenía tanta cultura, se podía hablar bien con él. Así mismo, las fotos que me mostró me otorgaron una determinada confianza en él. Fue así que un día acordamos en vernos en la puerta de Saga de San Isidro.

Estaba muy nervioso y ansioso a la vez porque lo conocería. Me había puesto mi mejor pussy polo, mi pañalón azul y olía a pour homme de Ck. Eran las 2:17 p.m cuando mi ilusión se fue al tacho. Del otro lado de la pista, en la puerta de ripley un hombre no paraba de mirarme. Me dije: de seguro, está buscando a su amigo. Pasaron como cinco minutos cuando ese sujeto se me acerco, y me dijo, Hola, yo soy Hass, ¿tú eres maxxie, no? Sí, respondí tímidamente. Luego de hacerle un check out en 10 segundos, quería que me tragara la tierra.

¡Cómo chucha me puede estar pasando esto a mí?, gritaba, dentro de mí, claro está. Conforme caminábamos más detalles le veía que me dejaban de gustar. En primer lugar, no se podía hablar con él. Era más tímido que yo y se creía algo que no lo era en absoluto. Después, era más chato de lo que me dijo, creo que se quedó con la altura que le dijeron en el colegio. Además, no vestía lindo, parecía que había escogido trapos para vestirse en vez de ropa. Y, como si no tuviera suficiente con humillarme públicamente, tuvo la osadía de invitarme a su departamento. Lo siento brother, yo en esas cosas no atraco. Soy virgen.

Sé que no soy el único chico al que alguna vez le han pasado estas cosas, pero es que, en verdad, desconciertan. No estoy seguro de si lo que favoreció el encuentro con el chico fue "el poder" del chat o "la magia" del photoshop. Sólo puedo decir que desde ese entonces he tenido que aprender mañas y demás artilugios para saber si es verdad tantas bonitas palabras que uno lee por la red. Como leí una vez, cada ves los internautas debemos aprender más a saber encontrar lo bueno dentro de lo malo en internet.

viernes, 13 de agosto de 2010

Cecilia


Era Diciembre del año 2003. Tenía 12 años y tú 25. Me llevabas siempre al malecón de Barranco a ver el mar y dar vueltas como locos por la bajada hasta marearnos y vernos obligados sentarnos. Cargabas contigo, en todas nuetras salidas, unos puchos, tu Disc man, un album de Fito Paez, otro de Manu Chao y un chocolate sublime. Era el hermanito feliz, al que todos tus amigos le decían: ¡pero si son igualitos!

Algunas veces me hacías un recorrido por el centro de Lima. Caminábamos por la plazoleta de San Francisco, el ex parque Chabuca Granda, la plaza Francia, la Quinta heren, la plaza San martín: lugares poco convencionales para pasear con un niño. También me hiciste entrar a muchos museos. El que más recuerdo es el de la Santa Inquisición. Me fascinaba pasear por esas catacumbas viejas por donde antes había transitado libres, condenados, inoncentes.

Otras tantas te acompañé en tus borracheras luego de tus clases con tus patas de la universidad, mientras yo, el hermanito de la flaca, tomaba mi leche chocolatada. Ellos vivían fascinados por cuánto nos parecíamos. Siempre nos los recordaban. También me contaban, cuando no estabas, que eras muy altiva, muy tú. Les encantabas, y ellos a ti. Después, al llegar a casa, estábamos obligados a oír las quejas de mamá. ¿Cómo es posible que un niño de 12 años venga oliendo a cigarro!

Hoy han pasado más de 5 años desde que no volvemos a salir así. Escucho Cecilia, y me acuerdo de nuestros paseos, del monedero en el cual yo cargaba la plata porque eras distraída y de los politos de los "Loonie Tunes" que me los usurpabas para ponértelos, porque eran de tu talla. Pienso, algún día tenemos que volver a salir, yo sé que sí.

jueves, 12 de agosto de 2010

Gemidos

En el sentido estricto, es la expresión sonora de la pena y dolor. Por otro lado, en la vida diaria, es una acción que puede producir, en la mayoría de los casos, mucho morbo durante una sesión de sexo. Unos gimen como si les faltara el aire: ah... ah... ah... AAHHHHH... ah... ah..., otros como Britney: ouhh.., ouhhhh..., ouuuhh..... , OUHHHHHH, UUUUHHHH, ouhhh. También existen los quejosos: Ayy.... Ayyy.. AYY, AYYYYY, ayy.... ahhh yyyyy, ayyyy, los que pasan del dolor al placer: ARRRHHH, AHHHH, ahhh, ohh, ouhmmmmm, uhmmm, los mudos: mmm, mmmm, MMM, UHM,UHMMMM..., etc.

Existen muchas formas de gemir; sin embargo, no todos lo hacen porque estén experimentando un dolor que se transforma en placer, sino por diversos factores. El caso típico: la novia/novio que para no hacerle sentir vergüenza a su flaco porque no le hizo llegar a un orgasmo gime como desquiciada/do. ¿Por qué lo hacen? La mayoría de las veces, porque creen que así mejorarán la situación y lograrán impulsarlo a que dé una mejor performace la próxima vez, aunque pueda ser que esto no suceda.

Escucharlo es buenazo, pero ver que tu pareja lo haga porque en verdad se siente impulsado a hacerlo no tiene precio. Por eso, chicos y chicas, no teman en decirle a sus compañeros sexuales si no están pasando un buen rato. Así mismo, planteen soluciones, no solo quejas. Busquen alternativas que los ayuden a encontrar ese climax de satisfacción mutua.

miércoles, 11 de agosto de 2010

Mantengamos la promesa

Salí contigo, porque pensé que podría ser. Pero, no. Me equivoqué. Lo percibí desde que me respondiste con tu manera desinteresada. Te hice caminar un culo, lo sé. Me gusta caminar. Pensé que no te quejarías tanto. Conversamos sobre algunas cosas de mi interés, de tu interés hasta que llegamos al chifa. Creo que más nos allí cuando hablamos de dibujitos animados. Pero no fue suficiente.

Después, nos dimos cuenta que estamos condenados. Tuve demasiado. No sé si tú también. Luego, te hice ir hasta el malecón. Me encanta pasear por allí y oír el sonido del mar chocar con las rocas en la playa. Intenté hacerte sentir algo de mí. Sí, es una manera extraña de hacerlo, y confié en que de una manera te ibas a dar cuenta, mas no. Solo sentías frío, y , en verdad, no me daba ganas de abrazarte. Aun así te seguí platicando. Te la di. Me la recibiste con una sonrisa, y te la puse. Era hora de que vayas a casa.

En el micro, casi ni hablabas. Parecía como si un ratón te hubiera comido la lengua. Solamente sonreías. Se te ve lindo cuando lo haces. Pensé muchas cosas en el trayecto. Pasará un buen tiempo hasta que volvamos a vernos. Ojalá te cuides y cumplas tu deseo.

martes, 10 de agosto de 2010

Talla: Large

De pequeño no comprendía por qué algunas primas se alborataban cuando veían a algún primo zapatón. Ahora sí. He de confesar que es un mito de los que más pena me dio darme cuenta que era una mentira. Pero ese no era el único, lo mismo decían con la palma de la mano, el pulgar, los chatos, hasta que una vez llegó a mis oídos el rumor de que quien la tenía más grande, otorgaba más placer que los demás.

Tenía 14 años. Era un muchacho virginal que dejó de serlo al próximo año para acabar en un drama como Britney luego de la desvirginización con Justin. Sin embargo, tuve una buen rehab y me recuperé rápido, por lo que probé suerte en otros cuerpos, pues no solo de pan vive el hombre. Como era de esperarse, no tardé mucho en percatarme que había sido engañado por enésima vez.

El hombre que la tiene más grande no da mayor placer. Eso está fielmente comprobado no solo por moi, sino por varias personas que en pleno acto sexual se han dado cuenta que su "macho" solo la tiene de adorno, pues no se sabe mover. Esto, chicas, pasivos, lecas, lecos, versatiles, etc, sucede porque muchas veces los que tienen una pieza de tamaño large creen que por poseerla no tienen que hacer ningún trabajo. Cuando las cosas no son así, el trabajo es mutuo, al igual que el placer.

Por ello puedo decir, según mi corta experiencia, que la única verdad es que más que el tamaño, lo importante es saber cómo moverse. Sí, porque si tu acompañante la tiene normal o tu también, lo mejor que puedes hacer es movimientos aleatorios a diversos ritmos, así como las poses, y listo: satisfacción asegurada.

lunes, 9 de agosto de 2010

Ellos y yo


No sé cuándo aprendí a leer. Mi hermana me contó una vez que de chibolito, cada noche, ella cogía un cuento de una colección que mi viejo había comprado, y me lo eía una y otra vez, hasta que un día yo cogí uno de esos y me puse a recitarlo. No sé si fue mi primera lectura o es que me lo había aprendido de paporreta, el punto es que "sabía hacerlo". Tenía 3 años cumplidos, y mis pobres viejos pensaron que de adolescente sería una especie de Rimbaud debido a mi creatividad y me afición a los libros. Qué fea alucinada la que se metieron conmigo.

Con el tiempo crecí, sus sueños se fueron al tacho, pero mi gusto por ellos no. Tengo una biblioteca repleta de obras vanguardistas, de terror, de suspenso, así como un sinnúmero de novelas clásicas de todas las épocas. Desde La Iliada hasta Orgullo y Prejuicio, que por cierto es una de mis favoritas. A decir verdad, casi todas las escritas Jane Austen me parecen buenas. Al tratarse de una escritora inglesa, trato de conseguirlas en su lengua materna. Me parece que así se disfrutan más que traducidas al español.

Cada ejemplar que leído ha puesto su granito de arena en mí. Recuerdo que el primer texto que escogí por mi propia cuenta fue "El principito". Tenía apróximadamente 8 años y luego de mi primera leída no entendí casi nada, salvo que existía un hombrecito que vivía en otro planeta que había pasado por otros y que estaba en la tierra. Tardé regular tiempo en comprender toda la gama de significados que encerraba tan lindo cuento. Pero, al final, me encantó.

Con el pasar de los años, los he elegido según se ha ido moldeado mi carácter. Es así que una época viví encantando con los de ciencia ficción, otra con los cuentos de corte realista y dramático, otra con las obras teatrales, etc. Son mi fuente de inspiración en muchas cosas que hago. Desde mis dibujos hasta algunas historias que voy creando en el camino. Son parte de mí.