Mostrando entradas con la etiqueta Amor. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Amor. Mostrar todas las entradas

lunes, 16 de febrero de 2015

Mamar no es Amar

No es que no lo sepa, pero me olvido.

Hace unos meses salí con un chico a quien llamaré Nando (Ja!). Él era todo lo que no buscaba en un hombre, salvo por su verga. Ese hermoso pedazo de carne es increíble. Y su trasero... Es un gran chico. También, es bastante renegón, tiene metas claras, y no soporta a la gente débil.

Salí con él varias veces. Íbamos a comer, a caminar por el malecón, a manosearnos en alguna calle oscura y otras tantas cosas que todas las parejas impúdicas hacen. Por supuesto, yo me estaba enamorando. Me encantaba su sinceridad, sus gemidos entrecortados ante alguna nalgada imprevista, las poquísimas veces que sonreía porque fueron pocas y especiales, su gusto por algunos pequeños placeres y los anticuchos, y su seguridad. Amo los hombres seguros.

Claro, todo era demasiado hermoso, pero él simplemente no me quería. No quería nada con nadie, en verdad. Pero no quise ver, para variar. Cuando te aferras a algo, lo demás permanece fuera de foco. Me sujeté a la ilusión que había construido de él, y él a mi manera de tirar. Aquel sudor suyo cuando tirábamos me embriagaba y yo me encariño con facilidad, porque lo estaba ebrio de él.

Diría que fue un hijo de puta al final, pero no lo culpo. Lo más doloroso fue cuando me llamó "inestable mental". ¿Cómo se atrevió a llamarse así si era ÉL quien me tenía idiota! Claro, esa vez no dije nada como cuando callé todo el trayecto de Larco mientras el maldecía al clima sin parar porque estaba garuando olvidándose que estaba a su lado. Luego de gritar de manera desenfrenada en la calle diciendo estaba loco y que todo me valía mierda porque así son los hermanos menores, supuse que debía darle un espacio para que hable. Tal vez, de más. Los últimos días me enloquecía cruzarme con él. Él es tan Correo y yo tan Diario 16. Me alejé de Nando por mí. Tenía que arreglar mi cabeza.

Luego de un tiempo, hemos vuelto a hablar. Ya no me siento triste cuando lo hago. No aprendí nada de él, pero sí de estar con él. La primera, que no todo aquel que te la mama con cariño y loca pasión, te ama. La segunda, que porque alguien que quiero esté molesto y vomité mierda verbal, no significa que lo tenga que aguantar (y otros a mí cuando haga lo mismo)...

sábado, 18 de enero de 2014

Cuming Back

Me resulta increíble pensar que ha pasado un año desde que decidí dejar este blog. Digamos que quería independizarme de todo, hasta de mí, pero, al final me di cuenta que hay ciertas manías personales con las cuales debo aprender a convivir, como mis viajes a Fantasía. Aún quiero salir de la casa de mis padres, pero ese es otro rollo, que aún no descifro cómo hacerlo, por lo que he decidido escribir una historia al respecto quizá con el fin de descubrir cuáles son los caminos certeros para lograrlo, aunque para ello tenga que perder la poca dignidad que me queda.

El 2013 ha sido un año increíble. Conocí a a un tipo que ha devuelto mi fe en la navidad y en buscar planes para el 14 de febrero: el chico Post-moderno (Post). Él estudia en una reconocida universidad privada; es libra; tiene un carro naranja (sí, naranja); le encanta la literatura, y tiene la terriblemente encantadora capacidad de relajar a este ser casi neurótico que habita en mí, que quiere destruirlo todo, con solo hablar. Sí, así de perfecto es él. Sin embargo; no somos nada, porque él no lo quiso, y porque en aquel periodo mi estabilidad emocional estaba por los suelos, y él, obviamente, no podía ser mi psicoterapeuta 24/7. Tampoco es que quiero que lo sea ahora, pero encontrarnos ha sido increíble.

También, he dirigido un corto; visto muchas e increíbles películas; fumado menos weed, y estado más stone; jugado a la procreación con diversos hombres, y leído más sobre problemáticas/cuestiones TLGBQ, lo cual ha abierto mi perspectiva de las cosas, y me ha permitido comprender mejor por qué carajo hay tanto clacismo entre gays, o por qué el mundo Trans siempre bordea el límite. 

En definitiva, fue un mejor año que el jodido 2012, que solamente quería desaparecer e irme a Neptuno, y tener sexo con cualquier tipo que me hicera olvidar dónde estaba solo para volar un poco más allá de lo normal. Sin contar que ese año subí 4 kilos, y estaba con la menopausia a flor de piel: insoportable.

Este año que comienza tengo varias metas. Algunas parecen utópicas, pero las tengo que/quiero realizar como sea. Más que la llegada, me interesa el camino. Quizá todo sea un caos, y acabe tipeando historias con mi laptop en Wilson a 30 céntimos la cara, mendigando por Alprazolam, pero lo habré intentado, lo habré intentado, y eso, como diría un amigo, ninguna puta conformista me lo va a quitar.

viernes, 5 de octubre de 2012

El amor

Yo no lo entiendo, y creo que jamás lo haré. No sé aún si este no estuvo hecho para mí, o yo para él. Pueda sonar absurdo que un muchacho a mi edad se pregunte esto, pero es que no creo haberlo sentido alguna vez. Tal vez he sentido un gran aprecio o ilusión, pero, ¿amor? Ni por mi querida madre.

No creo que sea un tacaño; simplemente, expongo lo que siento y creo, y digo que no he sentido el amor. Tal vez eso me haga un poco menos humano de lo normal, no estoy seguro. Pero, de lo que sí tengo certeza es de que en estos momentos de mi vida creo que nunca lo llegaré a probar.

Me han dicho todo tipo de cosas, desde que soy un chibolo inmaduro y egoísta hasta que soy un pesimista feo que nada quiere. No comprendo el enojo. ¿Acaso es antinatural decir que no se ha sentido el amor?, ¿es natural que todos los humanos del mundo lo sientan? No comprendo.

Me han recomendado, así mismo, que me relaje; que piense en otras cosas; que el amor llega cuando tiene que llegar; que freshee; pero, ellos no saben lo terrible y angustiante que me pone a pensar en eso. Me imagino mi proceso creativo. Estoy allí, sentado, conversando sobre algo, y de pronto viene la idea más genial del mundo. La puedo perder o no. Depende de dónde esté y si tengo papel. ¿Y si eso ocurriese con el amor?, ¿y si ya ocurrió?, ¿por qué carajo es tan impertinente y se muestra en las peores situaciones?

Es complicado todo esto, es confuso. No lo entiendo. Intento racionalizar algo irracional como dice un amigo. No lo sé. Es una fea noche, me iré a dormir.

martes, 31 de julio de 2012

2012 - II

Llega un momento en el año, casi a la mitad de este, cuando descubres que debes tomar nuevos rumbos. La temporada pasada acabó con varios dramas. Un amigo terminó peor que Adele, después de su desengaño amoroso, cantándole al  desamor en su FB, luego renegando de él, y  finalmente publicando canciones de Ashlee Simpson. Otro, Jojo, viajó a Cuzco para hacerse una limpieza espiritual (y vaya que lo necesitaba). Se quedará allí por dos semanas más, espero que también regrese limpio del intestino. Por último, mis dos ex gyles encontraron "el amor de su vida" y están "enamoradísimos".

Yo no tengo ningún problema en estar con ellos, pero a veces me siento tan desconectado, que me pierdo en mis pensamientos, y empiezo a reírme solo. Es entonces cuando mis amigos me miran con cara de extrañados y pienso para mí: la cagué. Afortunadamente, mi apatía y antipatía desaparecen  las veces que salimos, lo que me permite compartir un buen rato con ellos. Sin embargo, por momentos, aterriza esa sensación de hastío y tengo que salir rápidamente de donde estoy, o mi lado Black Phoenix sale.

Newbies

Ok, lo amito, tengo serios problemas cuando de acercarme a gente nueva se trata. Resulta casi irremediable no convertirme en un patán cuando conozco a alguien, pero es que tengo que hacerle pagar piso. Sí, es atorrante, estúpido y cruel, pero no puedo fiarme de alguien que recién manyo. De todo esto, le hecho la culpa a mis ex-giles, ellos me enseñaron a desconfiar de los hombres. Pero, ¿por qué digo esto? Porque ahora último se ha ido agregando más gente al grupo, y no congenio tan bien con todos, simplemente me cuesta acercarme, decir una broma negra, un comentario tricky y reír con ellos. Me es complicado, porque siento que no estoy "en sintonía" con ellos. Acabo de sonar viejísimo, i know...

Aunque, más que irritarme que se adhieran, quizá lo que más me jode es que algunos amigos, como Jojo, ya no me digan para salir a caminar o para hacer sus huevaditas arties, que no me agradan del todo, pero las acepto y convivo con ellas. Me molesta, supongo, tener que admitir que debo abrirme espacio entre nuevas personas para decir: Hey, soy Max, aún vivo...!

Status: En una relación (NO amigos)

 Encima, como si lo anterior fuera poco, algunos de ellos y exgyles han adoptado la postura de  no salir con sus amigos cuando están con flaco, o sea, ¿what! Me saca de cuadro que haya hombres que se cierran y solo paran con sus chicos de aquí para allá. No tengo ningún problema con que ellos tengan pareja, con que convivan con ellos, o hagan los que se les da la gana, pero iniciar una relación "formal" no es motivo para desaparecerse y luego, finalizada esta, volver cual perro arrepentido a la camada y decir: Ay, pucha, ya no salgo con fulanito... ¿Qué harás el finde? Mis pelotas si creen que los voy a recibir con los brazos abiertos, antes un lapo por cojudos.

Nuevos horizontes

No hay nada seguro sobre lo que me depare estos últimos meses del año. He cambiado de look. Me alegra saber que Proyecto de Cambio va bien encaminado. También, que en Octubre se realizará la Felafuck, será la mejor semana del año de lejos. Mi amigo sufrido tiene un plan entre manos, mis ex-giles están insoportablemente llenos de amor, y yo un poco harto de convivir con mi primo, no sé cómo avanzará todo.

Nos vemos!

lunes, 23 de enero de 2012

El amante de mis deseos

Todos tenemos un amor platónico. En mi caso, es un amigo, que es guionista. Él es simpático; casi no consume alcohol; vive solo; disfruta de las buenas películas y de comportarse mal con chicos hermosos. También, tiene un poder de atracción increíble. No sé cómo describirlo bien, pero podría aventurarme a decir que es una mezcla de fuerte sexualidad, carisma e inteligencia, lo que hace de él alguien muy atrayente.

Él me atrapó. La primera vez que lo conocí fuimos al cine, y luego al departamento en el cual vivía. Tuvo la gentileza de compartir conmigo sus revistas de moda, ya que tiene una fijación por los modelos, y de hacer lo mismo con su música. Me pareció un hombre increíble, pero yo a él no. Primero, tenía menos edad que él; el cabello muy desordenado para su gusto, y resultaba muy tranquilo, por no decir aburrido, como para satisfacerlo. 

Por cuestiones que no sé explicar, dejamos de hablar. El encontró el amor en su natal Trujillo y marchó a Cusco con aquel que lo volvía loco en la cama. Estuvo 3 meses viviendo en la ciudad del inca hasta que su pasión por él se desvaneció y regresó a Lima. Nos vimos una vez, pero ya no fui a su departamento, sino a caminar. A él le encanta andar, y hablar de música, y de cine. Yo no sé mucho de lo primero, pero me satisfacía con oírlo.

A mediados del año pasado intenté vagamente que él y otro conocido mio salieran, pero el desinterés del segundo impidió que las cosas avanzaran. Luego, el escritor conoció a un chico. Sí, un muchacho con un año menos que yo a quien usó a su antojo en la cama haciendo que él llorase y gimiese de placer casi sin poder separar uno del otro. Aprovechó de este hombrecito su juventud, ingenuidad y sumisión para hacer visible su fuerza endemoniada y exponer sus deseos sexuales.  Mi literato viajó de nuevo a Trujillo sin más. Lamentablemente, el alma del chico no pudo soportar mucho.

El sexo rudo había penetrado su inocencia, y tenía que frenar para no dañarse más. Mi amigo se dio cuenta que lo amaba, pero era tarde. No había más piel suave, ni gimoteos, ni amor para cuando el pisó Lima nuevamente. Lo visité para conversar; ver Manhattan, y autoflagerlame un poco con el pensamiento, mientras él me  porfiaba su secreto. Yo desarrollé un recelo muy particular por el hombrecito, pero me apiadaba cuando me imaginaba el huracán que debió haber sentido en su interior.

Mi querido dramaturgo se ha portado muy mal desde aquella vez. Ahora quiere viajar. Uno de sus amantes le ha pedido que vaya a Argentina, y él no resiste la oportunidad de tomar un aire en otros espacios. Me ha dicho que volverá, que no me preocupe. Solo espero que el aire sureño le dé un respiro a su corazón, y que eyacule su deseo con buenos hombres.

domingo, 4 de diciembre de 2011

Ellos y yo

Nunca he tenido suerte con los chicos que he salido. Digamos que un 90% de ellos aún guardaba una especie de fijación por su ex cuando salían conmigo. Sí es una mierda, especialmente cuando  nunca has tenido novio;  empiezas a creer que hay algo mal en ti y buscas soluciones estúpidas;  tus amigos (y nana si la tienes) te preguntan cada semana cuándo saldrás con alguien; y todo el mundo conspira para recordarte que van pasando años y, cuando llegues a ser mayor, serás un completo lornaza en temas del amor.

Mi amigo Checho me dice que no sé escoger buenos chicos y que él llegará solo; Jojo que quizá esté pagando karma, y mi amiga Sofía que soy un cabro especial. No lo sé. Creo que es más lo primero, aunque no estoy del todo de acuerdo.  Es que, en verdad, es complicado encontrar un  chico ideal. Y digo encontrar porque el mercado es limitado y la exposición de sujetos no es tan variada ni amplia.

¿Y por qué no esperar que llegue?

Porque nunca llegan. Disney  tiene la culpa de esto. Nos han metido en la cabeza que el amor llega en los momentos menos esperados,  que uno simplemente sabe cuándo es, y que acaba  viviendo en un palacio con su príncipe azul. Mentira. Falso. Nos han lavado el cerebro de estupideces  para  hacernos ver que el mundo no es una mierda y tener autoestima, y para que un grupo de personas puedan quedarse con los mejores, y uno, como buen sapo, se quede esperando al suyo.

Escribo esto, y salta a mi mente He’s just no that into you. Si la han visto, deben recordar a Gigi. La pobre mujer no dejaba de salir con diversos chicos, porque sentía que, a pesar de que quizá todos con los que había salido eran unos imbéciles que no la habían tratado del todo bien, ella estaba más cerca del encontrar el amor que Alex. Es así. Uno tiene que luchar por lo que quiere.

¿Qué hacer al final?

Moverse; no suplir la soledad con alguna adicción; dejarle el rollo del  Karma a los esotéricos; dejar de buscar ser el clavo que saca a otro, darse un lugar, y no sé qué más.Sin embargo, vuelvo a leer lo que estoy escribiendo, y ni siquiera yo estoy seguro de eso, porque, ¿de qué sirve cagarse tanto si uno no recibe nada? ¿No resulta más simple ser un pendejo y ya? ¿Los solteros acaso no se sientes bien con su estado? ¿Y si en verdad no sirves para tener relaciones amorosas (porque yo sí creo que no todos pueden conocer el amor en las relaciones interpersonales)?  No sé cómo acabar el póst…  

viernes, 11 de noviembre de 2011

Se nos* va el tren

¡Cómo es posible que esto ocurra si ni siquiera he llegado a la estación? No lo sé, pero estoy seguro de  que él no se detiene. No es que yo quiera, es que la gente que me rodea me hace cada pregunta estúpida y sincera que me deja pensando si estoy en camino a perderlo o no. Me siento como el chico que está en el taxi camino a la estación. Pueden ocurrir dos cosas: pierdo el pasaje o no.

Si somos positivos, tendré un viaje muy loco. De lo contrario, me quedaré acá. No es que no me guste la situación que vivo, pero también me da curiosidad saber qué hay más allá. Quizá sea Wonderland, y esté lleno de criaturas fantásticas, con un conejo blanco, una reina de corazones, y un sombrerero loco; o, tal vez, sea Highbury, y exista un Mr. Knightley, una Harriet Smith, un Mr. Elton y hasta una Miss Bates... ¡Yo qué sé! ¿Puedo echarle la culpa a Jane Austen por haberme echo creer en las ironías románticas, verdad? Es decir, ¿cómo es posible que dos chicos que se veían como hermanos luego acaben amándose?, ¿cómo resulta posible que a pesar de 16 años de diferencia Mr. Knightle, luego de haber cargado a Emma entre sus brazos, se dé cuenta que la ame, y sean felices?

Elaboro respuestas a estas interrogantes, y creo que todo esto ocurre una vez en un millón, sino ¿cómo resulta que Lizzie acabe con Mr. Darcy?, ¿cómo es dable que Fanny Price termine enlazándose con Edmund Betram si es su primo, ella es pobre y él no, y ambos viven en pleno siglo XIX? Jane Austen tiene la culpa de todo. No, la culpa no es la del lector que imagina situaciones, y crea un mundo, es la de ella por incentivar esas cosas. En verdad, sé que no es así, pero tengo que desfogar mi mala racha con alguien, y qué mejor que hacerlo con una escritora de talla mundial ya fallecida, que creía en el triunfo del "verdadero amor". ¿Y qué coño es el verdadero amor!

¿Acaso lo supo la autora! ¡Acaso lo supo Marianne Dashwood cuando flirteaba con Willoughby?, ¿Acaso Mr. bingley estuvo tan seguro de sus sentimientos por Jane, que se largó en la primera parte a Londres influenciado por Darcy y su hermana?,  ¿es siempre el amor algo no sexual, sino cortesano?, ¿o es una mezcla de tres cosas? Yo qué diantres sé. Solo a mí se me ocurre pensar en teorías sobre lo que puede ser el  amor y no, porque no conozco otras personas que lo hagan, porque el relativismo no es para mí, y porque necesito buscarle una parte racional al asunto que muchos alegan es ilógico, porque me resulta incoherente que así lo sea.

¿Y por qué no simplemente salgo con un chico y me dejo de tanta huevada? ¡Porque no es fácil! En primer lugar, soy medio jodido para conocer gays así no más.  Dudo que existan hombres que quieran trascender en la vida, que sean inteligentes, guapos, y sexualmente salvajes, que no se encuentren en peligro de extinción. Después, si uno me interesa, no sé cómo acercarme; y, si lo hago, termino cagándola al final, ya sea avisando que no voy a salir, no devolviendo una llamada importante, demostrando mucho interés, o ni shit. ¿Quién entiende de flirteo? Ciertamente, yo no. Por ello, un buen amigo se ofreció a ayudarme, pero fue inútil. Luego, mi pesimismo. Soy jodidamente inseguro para estas cosas. Mi mente me traiciona con historias verosímiles que nunca ocurren, pero torturan.

Esto es una mierda. Para colmo de males, soy renegón. En fin, qué mierda pues. Y no, no voy a dejar de pensar eso, y simplemente salir con mis amigos, porque esa no es una solución, es una cojudez. ¿Acaso una acción reemplaza a la otra?, ¿acaso un clavo no reemplaza a otro clavo? Pocas veces, la de la mayoría no, y , si por alguna razón, eres un afortunado, crea tu puto grupo en FB con otros wannabes alucinados.

A propósito del 31...

-Me disfracé dispuesto a ser el Focus, y lo logré.
-Se me veía 'Chulo' en mi disfraz de romano.
-Me tomaron una foto en una reu digna de un social suicide.
-Un tipo disfrazado de militar intentó gilearme, pero estaba ebrio, y me daba miedo la talla de él.
-Acabé a las 5 de la mañana comiendo un mega-sándwich en un lugar de la  Av. Aviación, y no pude evitar sentirme como Britney en Blackout.

PS.: nos*, porque no eres el único que lo siente así.

sábado, 11 de junio de 2011

Tómalo todo (y no me avises cuándo)

Ver a Marion Cotillard en Nine no me sienta bien. Ella no tiene la culpa, sino su personaje, Louisa. Es una mujer condenada. Tiene los ojos vacíos, y la belleza oculta dentro del vestido negro. Habla pausado, y mientras juega con ser ella misma, sabe que no lo es. Su sonrisa se ha extraviado hace tiempo, igual su encanto. Se la ha llevado él junto con sus más dulces recuerdos luego de algunas películas, y algunos castings. Como es comprensible, su esposo no la necesita, y ella lo sabe, pero por ser lo que es se siente atada a él. Eso es lo que no comprendo.

Me gustaría por momentos entrar en el film y obsequiarle "Llámalo amor, si quieres", pero no estoy tan seguro de si lo leería. Quizá me creería un impertinente por tratar de salvar su vida personal siendo tan solo un extraño, pero es que no la quiero ver mal, no me quiero ver mal. Es que hay algo en su mirar que me recuerda al mío, supongo que eso me asusta. Me aterra creer que quizá yo también me pueda quedar así por un tipo que no sabe compartir. Por eso, me asusta enamorarme.

No tendría miedo si algún día me llegase a enterar que el chico con el que salgo se acuesta con otros. Tampoco celos. Quizá ese día hable con él seriamente, y le pida que si desea hacerlo no me cuente sus experiencias sexuales, sino que las aplique con rigor. Sin embargo, sí le exigiría que no haga pública sus vida con aquellos chicos más allá de sus respectivas camas, me daría pánico saber que aquellas experiencias vividas solo con él no son solo mías. Rompería mi razón para sentirme en parte atado a él.

Espero que, cuando llegue, no me deje cegar tanto por la ilusión. Enamorarse, creo yo, es tomar parte de uno de los juegos más arriesgados de la vida, y no salir perdiendo es lo más difícil.


martes, 29 de marzo de 2011

Ellos y yo

Mi psicóloga siempre me decía que uno escoje estar solo. Yo creo que es cierto. En mi caso, de una manera u otra, tiendo a espantar a los hombres. No, no soy brujo, tampoco tan feo como para lograr eso, pero sí soy apático. El mayor defecto que puedo poseer es el desgano; aunque, este no es gratuito, es el resultado de una serie de experiencias que me han desmotivado a tratar de enamorarme.

Alguien de mayor edad pensará que es estúpido que alguien a mi edad sienta eso, pero lo cierto es que no todos somos iguales, y la proyección de cada uno frente a un tema es distinto según los ojos que se ven. Soy así, en su mayoría de la veces, porque cuando salgo con alguien le encuentro muchos defectos. Esto debido a que soy perfeccionista. Esto es una mierda.

Siempre espero mucho de la persona con la que salgo, porque me exijo mucho, y creo que tengo el derecho de exigir a los demás tanto como a mí cuando en verdad no es así. Lo reconozco, y me duele admitir que he alejado varias personas importantes por ser de esta manera. Lo jodido de esa situación es que, ante la perdida, me frustro, y mucho, pues perder me resulta ilógico.

No soy tan espontáneo como muchos de mis amigos. No me siento mal con ello, pero sí me incomoda que los chicos que me agradan no vean otras cualidades en mí. A veces creo que me gustan puros cojudos, mas luego me doy cuenta que no. Si lo fueran, ni me habría fijado en ellos. Es parte de esa lucha conmigo y la soledad, pienso en ese momento.

Sólo espero no cagarla tanto en un futuro, y actuar en base a mi experiencia para que las cosas sigan mejor. Pensaré como una vieja de treinta años a la que se le va el tren, pero aún tengo ánimo y el cuerpo de un chico de 18. Eso es un gran plus.

lunes, 28 de marzo de 2011

Del amor y otras huevadas

Cuando era niño, y me despertaba con miedo en la madrugada, me iba corriendo a la habitación de mi abuela a recostarme en su regazo. Todo resultaba más simple. Era un chiquillo que solo estaba interesado en jugar y en no tener que dar mis exámenes bimestrales. Sin embargo, crecí, y junto conmigo nuevos temores. Con el tiempo, mi abuelita cayó enferma, y al cabo de unos años, falleció.

Después, nació Sebitas, mi sobrinito, por lo que mi nanny se tuvo que mudar con mi hermana a su departamento para cuidar del bebe. Fue en aquella época que me empecé a preocupar por quedarme solo. Yo, un mocoso de 15 años, vivía atormentado con la idea de que todos mis seres queridos se alejarían rápidamente de mí.

Me di cuenta que nunca había tenido un novio, ni me había dado el lujo de permitirme experimentar algo con uno. Entonces, me tracé como objetivo salir con uno para ver cómo era el asunto. No tenía algún amigo gay. Creía que mi actuar era pecaminoso, y rogaba clemencia a San Judas Tadeo y al Dalai Lama por la expiación de mi alma. Sin embargo, eso no me impidió explorar mi sexualidad más allá de mis boxers.

Pasaron dos años llenos de cuantiosas experiencias y regalos que me ayudaron de una manera a aceptar aquellos deseos que hallaba extraños en mí. Había salido con salido con varios chicos, pero no había conocido más que sus camas. Sentí que era momento de dar un giro. Fue así que tuve mi primera cita, a la edad de 17 años, con I.

Él era un típico hijo de papi, pero sumamente hermoso. Estudiaba en la UP, era una chico muy conocido dentro de su círculo, todos le deseaban y mantenía una hermosa relación con su padre, quien me guardaba gran aprecio. Sin embargo, sus celos y el repudio de sus amigos hacia mi persona ocasionaron un terrible desenlace entre ambos.

Después, salí con S, Braulio, D y finalmente R. Los 4 son grandes chicos, pero con ninguno logré alguna formalidad. Esto, porque aún tengo miedo de enamorarme, porque no quiero arriesgar, a pesar de que sí sé cómo actuar. Es curioso que me ocurra teniendo en cuenta que siempre soy el que animo a mis amigos a que se lancen en sus aventuras sentimentales.

Tengo un poco de miedo a quedarme solo, pero también a dejarme querer. Soy (demasiado) complicado. Aunque, todavía persiste en mí fe de que todo va a mejorar. Estoy seguro de eso, o eso quiero creer.

domingo, 5 de diciembre de 2010

Exceso de confianza


No sé si me pueda volver lesbiana. No estoy seguro de qué tanto pueda disfrutar del sexo con una mujer. No obstante, estoy considerándolo muy seriamente. Este año he salido con un promedio de 4 chicos. Con todos en diversas épocas, y a diversos lugares. Me han tratado bien, y me han hecho sentir que querían algo más, sino fuera porque al final siempre reluce algo que me hace desistir: sus sentimientos encontrados con sus ex.

No puedo tolerar a un chico que ha acabado mal de una relación, y sale con otro. No porque considere que es incapaz hacerlo, sino porque muchas de las veces aún tienen sentimientos encontrados por su anterior bebe, y, cuando menos te lo esperas, lo sacan a la luz. Como si eso bastara, muchos de ellos te hacen sentir que todo marcha bien, aunque así no sea. Sin embargo, lo peor es cuando sabes que ellos no están dando lo mejor de sí, y te dejas de engañar.

Esto ocurre básicamente porque depositamos mucha confianza en el otro debido a diversos motivos. El más común es el hecho que aún queremos creer en que nuestro Príncipe Azul existe y puede ser él, y vivimos una ilusión, mas no la realidad. Otro es porque hemos sido muy dominantes con nuestra relación pasada, y somo más permisivos con el nuevo. También, puede ser porque nos dejamos llevar muy rápido por el momento sin pensar en el futuro, etc.

Razones hay varias. Ninguna lo lo suficientemente válida como para justificar esa manera de comportarse. Por eso, yo creo que lo mejor en esas situaciones es tomar un paso al costado, y analizar la situación. Estoy seguro de que la mejor solución es siempre dejar fluir las situaciones, a pesar de que inclusive quien escriba este post no sea espontáneo. Nunca es bueno forzar a nadie a algo que uno desea, porque eso no es luchar por lo que uno quiere, es dejar al otro tu destino. Uno al ser poseedor de su propio cuerpo, es dueño de su destino, y eso nadie lo debe manejar.

Solo perseverando, y afrontando con armonía y de manera las adversidades se llega a tener lo que uno desea.

domingo, 7 de noviembre de 2010

La enfermedad

Escuchando Contigo me doy cuenta de que pasará mucho tiempo hasta que alguna vez lo pueda sentir. Yo no comprendo cómo la gente se enamora. No lo entiendo. He tratado de hacerlo muchas veces, pero mientras más trato de buscar en mi historial, más me doy cuenta que nunca he amado. Solo he querido mucho.

No me gusta , porque la gente comete actos estúpidos en su nombre. Tampoco me gusta porque lo considero dañino. Amar es para idiotas o para gente que es buena de verdad. Es así. Lamentablemente, yo no soy lo suficientemene idiota ni bonadadoso como para entrar en él. Algunos de mis amigos piensan que es raro que siendo como soy vea al amor de manera tan sistemática, pero es que creo que es así. Estoy seguro de que existe una ecuación para amar. La gente no puede estar unida para siempre.

Quizá se me acuse de insensible, de chibolo inmaduro, de imbécil, pero es que esa es mi realidad. Esa es mi verdad. Yo he renunciado a enamorarme muchas veces, porque lo que he visto que es, no me gusta en absoluto. Me da miedo. Me he difícil concebir el hecho de que esté subyugado a algo que escapa de mí. Es enfermizo, casi maniático, y ya no estoy dispuesto a caer más de lo que he caído todo este tiempo.


jueves, 22 de julio de 2010

¡Ahhhh!

asjkfbjklasbfkljdbskfjbsdksjndfklsjnlkdnsaldnaindslandlkandlksnalñdknasñlndoiafsd

miércoles, 30 de junio de 2010

Sima de esperanza

Su hermosura era cegadora; sin embargo, el sol del medio día había terminado por derretir todo ese caramelo suyo que alguna vez me endulzo. Ahora era mujer sufrida, ociosa, cansada, fastidiosa, ella. No entendía por qué seguía allí. A pesar de eso, seguía con ella, pues los árboles parecían tratar de animarme de tanto en tanto con su sombra ofrecida.

-¿Ves algo?
-No.
-Mira bien.
-Estoy cansada.
-No cierres los ojos.
-¡Te digo que estoy cansada!
-Si sigues así, nunca llegaremos.
-No sé para qué me fui contigo
-Yo sí “pero ya no estaba tan seguro de si creía estarlo”. Ya nos falta poco, Clara. Mira, allí, hay una fuente.
-Se ve seca.
-Pruébala y sabrás.
-¿Y si me pica una araña? Me habré bajado por las puras.
-Pues nunca más te acercarás.
-Solo los tontos cometen tales locuras.
-Como huir a la nada con la mujer que dices que amas sin dirección alguna.
-¡Cállate!, ¡no sé porqué me tuve que ir de la casa de mi padres! Ahora estoy en no sé dónde, contigo y sin ti, perdida, cansada.

Nunca antes me había gritado. Fue el principio del silencio. Intenté romperlo, pero fue en vano.

-¿Ves algo?

Silencio.

-Clara, responde, ¿ves algo?

Silencio.

-Está bien. Si no quieres hablar, calla. Quizá no es tu culpa, es mía. Sí, es mía. No debí mirarte esa vez. Tú tampoco, pero lo hiciste. Qué ingenuos los dos. Nunca hagas todo por amor, o ilusión, me decía mi padre. ¡Qué sabio era él! Ahora estamos aquí, con hambre, sed y, ¿desamor? No, nunca he amado. Lo sé, soy consciente de eso, pero guardaba fe de hacerlo. Ojalá tu también hubieses abrazado lo mismo que yo, pero no. Querías una aventura. Ahora la tienes, pero te quejas. No te entiendo. Creo que veo un camino más allá. Avance.
-Está bien.

domingo, 27 de diciembre de 2009

El mejor regalo del mundo

Navidad, en la actualidad, ya no es sólo sinónimo de unión, tranquilidad y amor, sino también de un buen regalo. Pues, el obsequio es la representación un algo entregado por alguien hacia otra persona con el fín de complacerlo. Algunos pensaran que es un poco egoísta que algunas personas estén pendientes en dar o recibir algún buen regalo, ya que "se olvida" uno de los mandamientos de la navidad (porque sí, la navidad según maxito los tiene): El compartir amor. Un buen grupo de personas asocian el dar y recibir amor con gestos físicos como abrazos y besos. Sin embargo, la manera como cada uno expresa su amor es distinta, por lo que para algunos el dar algún objeto que le guste a otra persona puede significar amor.

Ahora bien, no a todos nos interesa lo mismo al momento de recibir o entregar un regalo. Quizá para algunos de ellos el mejor regalo esta relacionado con el precio. Así, mientras más caro es el presente mejor es. Para otros, este se encuentra relacionado con la calidad. Si el objeto es más difícil de conseguir o más exclusivo más valorativo es. En otro lado, encontramos a aquellos a quienes quizá no le importan el precio o la exclusividad, mas bien el detalle en sí. Vale decir, el hecho de saber que la otra persona se ha tomado un poco de su tiempo para buscar eso que le gusta a la otra. Y es que, generalmente, el ser humano se sorprende y alegra mucho ante los detalles hechos con cariño como yo.

Por esta razón, y animado por el hecho de quiero compartir con ustedes algo muy apreciado para mí, es que me animo a publicar la foto del segundo mejor regalo del mundo luego de haber tenido la linda oportunidad de conocer a D (qué es el mejor regalo).

ps: La foto del arból de navidad es del arbolito de mi casa, ¿quedó lindo no?

sábado, 19 de diciembre de 2009

Un clavo saca otro clavo

Hace no mucho, una de mis mejores amigas terminó con un pata, que en verdad era un completo imbécil, y al poco tiempo conoció a otro con quien ahora lleva una bonita relación. Siempre me pregunté si era verdad eso de que un clavo saca a otro clavo. Me preguntaba una y otra vez cómo era posible que alguien que había estado en una relación verdaderamente se fijase en otra persona y siguiese su camino con esta. Al principio creí que esto no podía ser, porque de seguro "el clavo" es un aprovechador. Sin embargo, ahora escribo esto para negar esa estupidez que pasó alguna vez por mi cabeza, porque, aunque me es raro admitirlo, creo yo soy ahora "el clavo".

Quizá fui un estúpido al verlo desde esa perspectiva, pero hallándome en la situación en la que me encuentro la verdad es que no me siento nada mal, pues creo que siemplemente es una etapa más de las que me toca vivir y que no me estoy aprovechando de nadie. Quizá él por momentos de siente un poquito jodido por lo que pasó, pero sabe mentir bien y hacerme reír. En realidad, los dos nos reímos por todas las estupideces que hablabamos y nos hace sentir bien esa conexión que hay cuando lo hacemos*.

Tal vez lo vea hoy en la noche. Tal vez ambos nos volvamos a encontrar con los patas que alguna vez nos gustaron esta misma noche. No lo sé, pero de lo que sí estoy seguro es que nada nos va a bajonear, porque nos tenemos el uno al otro para hacernos sonreír en esas ocasiones. Sé que quizá nunca llegues a leer esto, al igual que mucha gente que me ha interesado. Sin embargo, de una forma u otra, me gusta que haya escrito sobre ti, pues siento que vales la pena.


*Me refiero a hablar, no a tener sexo como mucha gente debe haber pensado por una fracción de segundo

jueves, 10 de diciembre de 2009

¿Blanca navidad?

Cada vez falta menos para llegada de navidad y con esta lo más ansiado durante todo el año: la repartición de regalos. Quizá para muchos navidad sea la búsqueda interna con el lado humilde que cada uno posee o un tiempo para juntarse con sus seres queridos y compartir, y volver a vivir bellos momentos, pero para mí no. Para mí, navidad no es más que la mejor excusa para ir de compras y pedir cuanto objeto desee. Quizá algunos piensen que soy materialista y que carezco de sentimientos nobles; sin embargo, no es así, ya que yo considero que mucha gente se vuelve hipócrita por estos tiempos con el fin de quedar bien ante lo moralmente correcto con la sociedad.

Por un lado, existe mucha gente que días antes de que sea el 24 hace trabajos de voluntarios con personas que nesecitan ayuda en zonas pobres o albergues; gente que da grandes donaciones a ONG; gente que "abre los ojos" ante la cruda realidad , etc. Con lo dicho anteriormente no quiero menoscabar el trabajo realizado por aquellas personas que verdaderamente sí tienen vocación de servició, sino hacer énfasis en que actualmente existe un gran número que actúa por "obligación" y no una propia convicción. Además, cuando uno tiene labor de servicio no existe una época determinada para ir y ayudar, pues uno simplemente va y da lo mejor de sí para con los demás.

Por otro lado, también hay gente que se vuelve más creyente a dios; gente que perdona luego de meses de rencor; gente que proclama llevar una vida más humilde y hasta gente que "se transforma" en modelos a seguir. Tampoco es que no exista personas que verdaderamente usan este tiempo como una etapa de reflexión y logran una mejora espiritual, pero es que son muy pocos. Casi todos buscan solapar su verdadero y disfrazarlo con el fin de quedar bien ante los demás.

Al final, cada uno es sincero con sus sentimientos y con lo que busca por estos tiempos. Por mi parte, no solo deseo que el próximo año sea un año más progresista y tranquilo, sino uno en que salgan mejores prendas vestir y más ofertas para comprar. Y tú, ¿qué buscas en navidad?

miércoles, 15 de julio de 2009

¿Podemos ser amigos, no?

Hoy día conversaba con un Fr sobre un chico que al él le encantaba, Cs. Él me decía que estaba tranquilo, que si bien no llegó a tener nada serio con Cs, sentía que, al final, podrían llegar a ser buenos amigos por las muchas cosas en común que compartían. Que, en verdad, era lo mejor para los dos haber acabado así ¿Qué le dije yo cuando me contó eso? Florooooooo.


Yo creo que esa idea que tienen mucho sobre ser "el amigo" del chico que te encantaba no es más que una especie de capricho emocional que todos llevamos dentro. Me explico, sucede que como seres humanos que somos estamos cargados de sentimientos, entre ellos el de la aventura y el desamor, ¿qué pasa cuando no damos nuestro brazo a torcer y se quiere en toda instancia seguir con esa persona que sabemos no nos va a corresponder de la misma forma? Se activa en nosotros una alarma de defensa. Esta, al percibir que no podemos conservar esa "retroalimentación de amor", busca otros medios para seguir manteniendo el afecto de esa persona que tanto quieres. Es ahí cuando llega la típica proposición, pero, ¿podemos ser amigos, no?


En ese momento, uno es consciente que la respuesta no está a su favor y nos llena una extraña sensación de angustia con adrenalina. Luego, si la respuesta es afirmativa, saltamos de jubilo, pero empezamos una especie de aventura. Podemos estar muy cerca de ese ser que alguna ves adoramos en demasía, o que aún seguimos queriendo; sin embargo, sabemos que nos nos podemos acercar demasiado. A todos nos gusta los juegos peligrosos, el riesgo, aquello "intocable".


¿Qué sucede después? Tienes dos caminos a escojer. El primero es tratar de ser su amigo y buscar otros medios para satisfacer los placeres que el no te da. El segundo es seguir persistiendo de una manera no tan subliminal y aferrarse a las concecuencias que esto pueda acarrear, ¿cuál eliges tú?

viernes, 6 de febrero de 2009

¡No seas estupido!


Yo: Así que tu nunca estarías con un actor....

www: Jamas.

Yo: Mm ¿Por qué?

www: Simple, eres actor.... ¿Como se qué no me estas actuando tus sentimientos?

Yo: ¡Duhh! Porque se supone me tienes confianza... ¿No?

www: Sí, pero es difícil. Supongamos que tienes que besarte con otro actor en escena. No todos los días ves a tu novio besuquendose con cualquiera en pleno escenario...

Yo: ¡No me estaría besuqueando! Le estaría demostrado mi cariño... Qué lo /la amo....

www: ... Ya vez, puedes amar a cualquiera...

Yo: ¡No seas estúpido! Aunque, Sí, lo/ la estaría amando en el escenario, pero fuera de este ya no ¿Acaso crees que es fácil tratar de enamorarte de alguien de quien no lo estas ? (¡¿Qué tienes en la cabeza?!)

www: Para ustedes, no lo se....

Yo: ... (Qué pastrulo....)

www: Además, no aguantaría ver como a mi novio le caen de todos lados todo tipo de proposiciones...

Yo: ... (Contigo, claro qué las terminaría aceptando....)

Fin de la conversación.