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sábado, 20 de febrero de 2010

Día de desamor II

Con una sonrisa en el rostro y mis latidos acelerados, me fui de frente a la pista latina a buscar al castañito, cuando recordé que Mar vendría en 15 minutos. Maldita sea, pensaba, no todo es completo en la vida. No tenía mucho tiempo, tenía que buscarle ya. Caminé por toda la pista y no lo encontré. No hay forma de que me vaya de aquí sin encontrármelo, pensaba. Salí al lounge y vi a Mar con Knt y Jl. Era la primera vez que veía a Jl, se ve más alto por el facebook, dije para mí cuando le salude. Knt estaba histérico y Jl también, por lo que nos fuimos a sentar un rato con Sil y kssndrv. Les conté que me había besado con Alb y que me faltaba el otro weboncitow. El calor era infernal y parecía que justo esa noche medio lima gay se había puesto de acuerdo para ir al DT. Yo tenía ganas de tomar más alcohol, mi cuerpo me lo pedía; aunque ya casi no podía ni hablar por lo inflamada que tenía la garganta. Por eso, le propusé a Mar ir un rato a berlín para tomar unas cervezas y luego por un Mc en el ovalo. Él aceptó sin chistar, pero el problema era que quería ir ya. Yo no había visto de nuevo al castañito y tenía que verlo. Le dije que se vaya a bailar un rato con Jl y Knt, mientras yo buscaba a mi affaire para "despedirme" de él. Me miró de mala, mas aceptó. Así que me fui, esta vez, a la pista de electrónica. Lo vi, le pasé la mano por la espalda y me dijo que sentía mucho calor. El chico estaba hot.

Lo llevé directamente a la puerta de la latina, allí corre un aire fresco por el aire acondicionado. Se apoyó contra la pared y empezó a sacudirse la camisa. Yo me acerqué de frente hacia él y lo abracé por la cintura. El castañito sonreía, ponía su rostro junto al mio, se giraba y volvía una y otra vez con el mismo juego. Estuvimos así un rato cuando sus manos empezaron recorrer mi pecho. Buscaba mis tetillas para jugar con ellas a la par que mis manos bajaban por debajo de su espalda para palpar su culo un poco. No lo tenía grande, pero era firme. Le gustaba que se lo apriete con fuerza. Se retorcía un poco cuando lo hacía o me pellizcaba más fuerte de lo normal. De pronto, se detuvo. ¡Puta madre!, me dijo, mis amigos estás que ven todo... ¿Y?, le dije, Supéralo. Se rió, miró a los ojos, lo atraje más hacia mí y me besó. Besaba mejor que Alb y yo me sentía feliz. Tarea cumplida, pensaba para mí. Luego, nos detuvimos y sus manos empezaron a bajar hasta llegar a mi entrepierna. Lo apretaba despacio, algunas veces con fuerza. Al cabo de un rato alzó su pierna y me atrajo hacia él. Lo abracé con una mano en la cadera y otra en el culo mientras nuestros labios se juntaban por segunda vez para besarnos. Para ser sincero, me importó un carajo si me veían o no y creo que a él también por la posición cómo estábamos. Después nos detuvimos. Tengo que volver con mi gente, le dije. Yo también, me dijo, estaré acá. Era hora de buscar a Mar.


Salí al lounge, pero no lo encontré. ¿Dónde se metió la puta esta!, me preguntaba. Me acerqué a Sil y Kssndrv que estaban sentadas y les pregunté por Mar. Ya se fue, me dijeron, te está esperando en la puerta. ¡Ahora no podré pasar más tiempo con el castañito!, pensé. Me despedí de las chicas y con las mismas me fui a buscar al chico de ojos lindos y cabellos suaves. No tardé mucho en encontrarlo, estaba en la pista de electrónica viendo el show. Me dio su nextel y nos despedimos con la esperanza de que algún día lo nextelearía de nuevo. Salí del DT rápido con en fin de hallar a Mar, pero no lo vi. De seguro se fue a agarrar con ese webon o está en su casa tomando, me dije a mí mismo. Lo llamé de mi celular y no me contestó. Luego, lo llamé de mi otro celular y tampoco contestó. Fue así que me fui a un teléfono público a llamarlo y preguntarle dónde estaba y ahí sí me contestó. Estaba por las escaleras del Britanico. Caminé a paso rápido para allá y me encontré a Knt, Jl, Y Mar sentados en las escaleras hablando sobre el día del desamor y sobre qué tal la estaban pasando ese día. Parecía que no todos la pasaban tan bien como yo. Estaba explicando lo que había hecho en el día, cuando escuché un grito: ¡Te odio conchatumadre! En ese momento los 4 nos levantamos y vimos como 2 personas discutían en la puerta del departamento del edificio del frente. ¡Lárgate!, decía uno ¡no, lárgate tú!, ¡vete maldita cachera! decía el otro. Los insultos iban subiendo cada vez más de nivel cuando un portazo sonó en toda la calle y un hombre en pocas vestiduras corrió desde el edificio hacia un carro que lo estaba esperando. En fin, ¿qué cositas se ven en tu distrito, no?, le dije a Mar.

Después de ese incidente Mar me dijo que tenía hambre, por lo que le propuse ya no ir a berlín e ir a Mier Donalds a comer. En el camino hablábamos de la decadencia de su distrito y de lo histérico que estaba su gil ese día. Luego entramos, comimos una Mc, me despedí de Knt y Jl y me acompañé a mar hasta la puerta de su casa. Ya de regreso al Kennedy para tomar mi taxy veo dos chicos caminando que también se me quedan mirando asombrados. ¡Max!, grita el más gordito, es CR ¡Webónes!, ¡Qué hacen acá?, les pregunté. CR y Gp Me dijeron que venían del Lolas, pero que se salieron porque estaba monce. Les saludé bien y Gp me preguntó si estaba drogado. Perdón , le dijé, así es mi cara. Estábamos conversando cuando a lo lejos pude ver Dr que venía con su Bf. Ambos llevaban un corazón partido a la mitad que se dejaba ver a todas luces. Qué maricas, pensé para mí. Dr nos presentó a su novio; aunque este último tenía que hacerle recordar ciertos detalles como que estudiaba Biología y no Medicina. ¡Ops! Después, hablamos de lo gordito que estaba Dr, de los kilos que había bajado últimamente CR y de los otros tantos que yo debía subir. Estuvimos un rato platicando y riéndonos cuando decidimos que era tiempo de volver a nuestras casas. Nos despedimos con la promesa de volvernos a juntar pronto para tomar. Yo me regresé con Cr, porque tomamos la misma ruta. Una vez que llegué a la casa abrí la puerta y mi vieja me esperaba despierta con la luz de la lámpara prendida. ¿Estas son horas de llegar?, me preguntó molesta. No lo sé mama, le dije. Dame permiso, me dijo, tengo que cerrar la puerta. No te preocupes, le respondí, yo siempre cierro la puerta al final.

domingo, 7 de junio de 2009

Quizá sea el karma...

Ayer llegué a mi casa apresurado, tenía que bañarme y no quería estar tarde para salida que me esperaba. Recuerdo que mientras estuve en mi casa no paré de de mirar el reloj del celular, sino hasta cuando llegué a la puerta de Ripley de Miraflores: las 9:00 p.m. Yo soy bien puntual, me dijo, ya eran las 9::05 y yo empezaba a sentir la enfermedad de la impuntualidad, hasta que lo vi. Era de mi tamaño, tenía una bonita sonrisa y vestía muy abrigado, demasiado diría yo.

No sabía a donde ir, por eso le pregunté a lo que el me respondió, Yo voy a donde tú quieras, y, acto seguido, empezamos a caminar hacia el malecón. Conversamos de muchas cosas y mientras lo hacía intentaba mirarle a los ojos, pero no pude hacerlo, pues estaba sin lentes. Después, nos detuvimos a comprar unos cigarrillos y seguimos nuestro camino hasta que llegamos a mi zona del parque, porque sí, yo tengo un lugar especial donde me siento a ver el mar

Una vez que llegamos el se sentó un poco alejado de mi, le pedí que se acercara...

Yo: Si deseas puedes acercarte.
Él: Acercate tú.
Yo. ¿Por qué yo me tengo que acercar?
Él: Porque yo quiero.
Yo: Anda, vamos... (sonrisa pícara de por medio)
Él:Ya te di mi respuesta.

Así le insistí un rato, Qué terco es este huevón, pensé y no le dije más. Supe, luego, mientras conversabamos, que había tenido 4 novios; que había amado una vez; que tenía 2 hermanos y una media hermana; que tenía que se llevaba mejor con su hermano; que estudió en la AF de Jesús maría; que su cabello es lacio natural; que no le gustaba la electrónica de ambiente y que escuchaba latin o Hanna Montana; que él, al igual que yo, es un poco ( o bastante) tímido para mostrar su afecto; que quiere estudiar algo relacionado a las artes, pero que aún no sabe qué; que sabe cocinar, cosa por la cual lo amé ,y, lo más importante de todo, supe que puede aguantar mis silencios y aún sonreirme al final de estos.

Yo, por mi parte, fui sincero con él, no tenía nada que perder, ¿o sí? Me contó que le gustaba ir al cine, que ya había ido a ver Dragon Ball y que le habia parecido la peor película de su vida. Me pregunto si me gustaba ir y le dije que sí, El cine a veces te permite robar un beso a hurtadillas a tu acompañante, él solo sonrió. Vi que en verdad tenía frío, no quería que se enfermase, por eso le propuse ir al cine. El no solo aceptó, sino que me hizo acortar camino.

Llegamos al Kennedy en 5 minutos y justo cuando ivamos a entrar al parque las luces se apagaron. No lo podía creer, ¿cómo me podía estar sucediendo esto a mi?, ¿por qué cada vez que he salido con un pata de mi edad siempre ha habido apagón en Miraflores? En ese momento miles de preguntes empezaron volar por mi cabezo, pero casi de inmediato volví en mi y le dije para ir a andar hasta que vuelva la luz. Así, a oscuras, nos pusimos a andar hasta que el se cansó y nos sentamos en una banca. Lo quise abrazar, besar, muchas cosas en realidad, pero no sentía que el momento adecuado. Quería caminar, se lo hice saber. Entonces, nos pusimos de pie y seguimos rumbo hacia la Av. Arequipa hasta que su madre lo llamó, tenía que volver a su casa.

Nos perdimos un poco por las calles, me robó uno que otro beso, me agarró la mano y un impulso nervioso empezó a recorrer dentro de mi, pues hacía meses que no sostenía una. Hicimos del trayecto hacia el paradero el más largo que se pueda imaginar. Una vez que llegamos a la avenida principal la luz volvió, Quizá sea el karma, me dije a mi mismo. Paró su taxy, nos despedimos, la pasé bien.

Mañana lo veré. Estoy un poco ansioso, solo espero que todo nos vaya bien... ¡Ah, y que me cocine algo rico también!

lunes, 25 de mayo de 2009

Caminar

A mi me encanta caminar, me relaja. Cada vez que lo hago dejo volar mi imaginación y es en esos momentos en los cuales se me ocurren las locas ideas que me inspiran escribir. Yo puedo caminar solo y sentirme acompañado. También me gusta estar acompAñado de alguien a quien e gusta comunicar, no solo hablar. Detesto a las personas que solo hablan porque sí o porque creen que porque te está acompañando tiene esa "obligación" de hacerte el habla.

A mi me gusta caminar ya sea durante el día o en la noche. Aunque, si es verano, refiero hacerlo a eso de las 4:00 p.m. para poder apreciar luego el atardecer en todo su esplendor. Asimismo, si es invierno, prefiero hacerlo de noche o bien entrada la mañana que es cuándo corre más aire, me gusta que el aire me de en rostro cuando camino.

Mi lugar predilecto para andar es el malecón de Miraflores. Todas la veces que transito por allí recuerdo muchas cosas bonitas que he pasado y a muchas personas que quiero también. Lo que más me gusta de este son sus extensas áreas verdes así como el hecho que cada ves que lo transito tengo la oportunidad de ver niños jugando, imagen que me parece muy bonita y me inspira a escribir.

Yo tengo una especia de ritual cuando camino pro el malecón. Primero, camino hasta un luar que se encuentre lo más pegado al mar. Luego, me detengo, cierro mis ojos y dejo que el aire me de en la cara. No sé por qué, pero siempre me acuerdo de Titanic y digo en mi mente: I'm flying jack, y me rio; y soy el ser más feliz del mundo. Después, me siento a escribir mientras observo el actuar las personas. Siempre me ha parecido curioso la manera cómo todos se desenvuelven frente a un estímulo.

Bueno, ya saben. Si algún día van por el malecón y ven un chico de cabello desordenado, de pie, sonriente, con los ojos cerrados, frente al mar no se extrañen, soy yo.