martes, 21 de abril de 2015

Palabritas Al Aire I



1)Parece que Ash consiguió su Brock. ¿Cuándo ocurrió? Ni cuenta me di. Solo sé que este espécimen es más celoso que el promedio. Esperemos no lo encierre en su pokebola. 

2)Hace poco fui al tono de ¡Malditas Igualadas! promovido por el colectivo No Tengo Miedo. El local estaba pajita: ambiente amplio y buena ventilación. Los precios también me parecieron justos. Sin embargo, un problema técnico interrumpió la música en pleno momento de éxtasis cuando sonaba Soda, lo cual ocasionó la fuga de varios asistentes. Se pudo haber precavido. No obstante, como propuesta, me parece más original que las últimas fiestas de Matadero en las cuales Fernando Fiestas parece el productor.

3)Como algunos ya deben saber, desde hace unos meses vengo desarrollando con unos amigos un proyecto social que busca generar propuestas que mejoren la calidad de vida de personas portadoras de VIH en el país. Si bien algunas semanas han sido todo un melodrama, poco a poco las cosas comienzan a cuajar. Dentro de poco, los bombardearé de publicherry. 

4)Es verdad que con el tiempo se pierde la paciencia para algunas cosas. Cada vez soporto menos a los moralistas, los impuntuales y me distancio más de aquellos que no saben bailar solos. ¿Cómo diantres bailas con alguien más si no puedes contigo? 

5)Si bien me dio gusto ver a un mayor grueso de personas en la Marcha por la Igualdad, sigo creyendo que falta un mayor compromiso ciudadano. El mutis que le sucedió al evento confirmó mis sospechas. Si bien una marcha es un paso en la demanda de derechos para todos, no es más que un pendaño en toda la escalera que falta subir. Parece que muchos esperan un ascensor caído del cielo. 

6)Conforme afianzo mi seguridad en lo que quiero lograr, más me vale verga lo que piensen los demás. 

martes, 10 de marzo de 2015

Noche de Luna

Para variar, Emo nos hizo esperar. Estaba harto. Parecía una novia loca de celos. Amenacé con dejarlo cuando apareció. Estaba acompañado de un patin chato, pero buena onda. Nos preguntó si nos molestaba la idea de estar rodeados de mujeres de “la mala vida”. Por supuesto que no.

Fue así que nos guió a un antro repleto de putas en trajes apretados. Creo que nunca había estado rodeado de tantas. Mejor dicho, de putas que sabían lo que eran, porque a Tracadero sí he ido.

El lugar era encantadoramente sórdido. Todo avanzaba sin pisa, lo cual me impacientaba. Supongo que esperaba algo surreal ¿Alguien dijo Paris, Texas? Quería verla, pero estaba en Lima. Ni fregando pudo haber llegado hasta aquí. Quién sabe. Tenía que salir. ¿Qué! Sí, su amigo era una cabra simpática. Tenía un aire a Barbie.

Ash miraba todo con detenimiento. Parecía un antropólogo figurándose una tribu no contactada. Emo, por su parte, se dedicaba a tomar y a hablar sobre el clima con el chico que nos había invitado. Mientras tanto, yo intentaba no alterarme y acomodar mi cara de culo para no parecer tan antipático. Los vasos pasaron, algunas palabras fluyeron, y decidí que era suficiente. Era momento de ir al re-encuentro de prom.

Llegamos y faltaban varios Diegos. Sin embargo, había pasivas casi todas. Todas más cabras. Todas ebrias. Me encantan las reus, porque sacan lo peor de las personas. Un par de tragos y coreos fallidas después, Ash murió. Nunca lo había visto en la shit. Obvio, me hice el loco. Emo me dijo que se encargaría de él. Ragio. Yo bailaba solo.

Cuando la situación se puso muy darks, y Ash pasaba más tiempo en el baño que en la sala, pues sentía que la música haría explotar su cerebro (?), decidí que era suficiente. Nos despedimos, y salimos. Estúpidamente, tomamos la ruta más larga para llegar a la avenida. Como si fuera poco, Emo intentó hacerle frente a 3 tipos random que lo jodieron en plena calle  y que nos duplicaban en talla. Ni cojuda que fuese,  lo jalé hacia mí. Por suerte, no pasó a más. Suficiente con cargar un trapo y un borracho necio.


Llegamos al grifo. Ash no pudo resistir. Murió por segunda vez. Lo reanimamos con Gatorade, y los despedí. Antes de separarnos,  Ash miró al cielo y dijo, ¡Hay luna llena, huevón! ¡Qué hermosa es la luna conchasumadre! Todo cobró sentido.

domingo, 1 de marzo de 2015

Nada fue un error

Por supuesto que no quería ir. Me hice el estrecho, pero ellos insistían hacer algo, así que los acompañé. Nunca tan pussy.

Llegamos y todo era la misma mierda. Ni siquiera estaba ebrio. Para variar, mis amigos asumieron una onda healthy y tomaron 0 alcohol. Creo que soy una mala influencia... Como sea, todo marchaba igual de tela que siempre hasta que recibí un mensaje de Nando, que me advertía que estaba allí, cerca al estrado. 

Como estaba aburrido y habían cancelado mis planes de tirar sí, me arruinaron los previos, decidí ir a su encuentro. Recorrí el punto donde me indicó que estaba tres putas veces y sentí que había perdido la dignidad. Obvio, le escribí de vuelta para decirle que era un puto mentiroso y que no estaba donde decía. Le dejé claro que si quería verme, que vaya a mi encuentro.

Vino hacia mí. Estaba ebrio y bañado en sudor. Y no, el no se veía nada sexy así. Intentó robarme un beso cuando se lanzó a abrazarme, pero me bastó con girar la cara para que entendiera el mensaje por suerte. Me dijo que me veía bien. Le respondí que yo lo veía hecho un asco, pero que era gracioso verlo así. Empecé a cagarme de risa, y él se chupó. Nos despedimos, y volví.

Luego, todo transcurrió con normalidad. No pude perderme tanto como hubiese querido. Por una extraña razón, algo me decía: no, ¿para qué huevón? Fue muy raro. De todas formas, en un instante me perdí y atravesé los otros círculos del infierno guiando a Ash a través de aquel mar de pasivas y falsos caletas. La travesía no duró mucho, pues el resto se quería ir: la vejez.

Los despedí. No sé en qué momento, pero, para cuando abrí los ojos, tenía a Nando bailando frente a mí. No entendía nada. Solo bailaba. (Por cierto, ya no me da miedo bailar solo, aunque parezca loquito, pero qué chucha. Yo bailo solo.) Recuerdo que sonó Rosa Pastel. Nunca una canción fue tan precisa. En aquel instante de éxtasis, apareció él, mi pasado, 2008. Seguía igual, pero con "pancita" ya que nada es perfecto. ¿Habrá hecho un pacto con el diablo?

No lo podía creer. Lo tenía frente a mí. Por supuesto, él estaba más ebrio que Nando, y le valió verga jalarme de la cintura para apartarme a su lado para bailar juntos. Solo bailaba. Él no dejaba de tocarme supongo para calentarme los huevos pero nada pasaba. Esta vez tenía todo bajo control. De pronto, Ni Una Sola Palabra. Bendita Paulina. De más decir que la canté hasta quedarme afónico.

Mi boca dice nunca más. Lo intentó varias veces, pero luego se dio cuenta que no valía la pena. Le pedí que me acompañé a la puerta. Nos dijimos hasta pronto con un fuerte abrazo. Por suerte, no bajó la mano más, estaba con un jock. Sí, eso también le dije antes de separarnos. Salí de aquel antro cansado, pero con una sonrisa estúpida en el rostro. Misión cumplida.

Nada de esto fue un error.


viernes, 27 de febrero de 2015

Looking for Mr. Perfect

¿Cuántas veces has dejado de salir con Mr. Perfect solo porque es activo igual que tú?

Tengo un amigo, que suele asumir un rol activo en el sexo, que hace poco tuvo un fuerte crush con un hombre que conoció en una fiesta. Este tipo era una maravilla: gracioso, seguro, espontáneo y arrecho, pero tenía un ligero problema: era activo.

Al comienzo, todo normal, pero mucha mamada y  swordcrossing les aburre, ya que llegan a un punto en el que les da ganas de meterla. Sin embargo, ¿quién se voltea? ESA es la interrogante.

No solo es ponerse en cuatro, es admitir una verga dentro de ti. Es ponerse, por un instante, en un estado de sumisión consciente en el cual eres capaz de aceptar que te hombre te coja con toda la fuerza e intensidad de su cuerpo. Claro, no todos pueden hacer eso. Es una cuestión mental, le digo. First, he has to fuck your mind. Una vez que te haya dilatado allá arriba, puede ir a trabajar the golden zone.

El recorrido nunca es fácil. Sobre todo, porque hay muchos hombres que asumen su rol sexual como un “estilo de vida”. Ser activo, entonces, es ser macho algo cavernícola, pero macho, penetrador, masculino, dominante, str8looking, en contraposición a lo que significa ser pasivo.

Desligarse de una etiqueta no es nada fácil. Es voltear todo un sistema de valores, creencias y demás. Reconocerse como activo en el plano sexual siempre me ha parecido más llevadero, pero no pasa lo mismo con ser pasivo.  Nunca hay chistes respecto a quien penetra, a menos que la tenga chica o sea un precoz. (Menos falocéntricos, imposible.) Por eso, pasar de un lado a otro no es sencillo.

Creo que se debe trabajar con dos mitos cuando se quiere experimentar con un pene dentro de ti:

1) Tener una verga dentro de ti =/= Dolor.

2) Dejarse penetrar no te vuelve más femenino/mujer y por “consecuencia”, débil y denigrante.

La solución, amigo y queridos lectores, es una sola: dilata tu mente, y ábrete a nuevas experiencias y perspectivas. Tomen su tiempo para reflexionar sobre qué cosas los define, y qué cosas no; qué cosas vuelven más flexible, y cuáles no. Todo juego/rol en el sexo es por voluntad. ¿Acaso creen que habría tantos pasivas si no sintieran placer?


Lubriquen su cabeza, y gocen. 

miércoles, 25 de febrero de 2015

Paulamor II (o las travesuras de Ash)

 
 
Jamás pensé que se largaría con otro hombre.
 
Sí, se fue con otro que le metió letra. Yo estaba indignado. Era la despedida de Paul y la maldita moscamuerta de Ash nos había dejado para irse a cachar con un sujeto random dejándonos a la deriva. O sea, ¿KHA! ¿Qué se ha creído el castañito este!
 
Encima tuvo el descaro de chapárselo en nuestra cara. El mayor susto no me lo llevé yo, que acababa de perder a un hijo, sino otro pata que conocía al tipo, pues erra su jefe jefe. Sí, ese sujeto sudoso (y trepador) era su jefe y ahora se agarraba a nuestro amigo, mio figlio. Un verdadero incordio. No podía con el descaro del hijo que crié. Era suficiente para mí, así que me fui a mi casa y dejé que ellos vayan al Legentrashy mientras pensaba dónde se habrá metido la sabandija esta.
 
Un par de días después, la indignación se había esfumado, y pude reencontrarme con mi hijo, quien pudo contarme su versión de los hechos.
 
Resulta que este chico, the boss, con un perfil particular, efectivamente se fue en floro con  mi hijo. Luego de seducirlo suciamente, y agarrar descaradamente (lo que hizo que me cuestione fuertemente a dónde chucha se habían ido sus putos valores cristianos), acompañó a su cache a botar, digo, acompañar a tomar un taxi a su amigo, que estaba sufriendo un colapso etílico sin contar la sobredosis de amor.
 
Lo dejaron, volvieron a donde estábamos y ya no nos vieron. Duh, si pensábamos que se habían ido a fornicar. Después, ocurrió la parte más WTF de la noche. Ash, un "alma caritativa, ex-escolar católico cristiano romano apostólico" vio a un borracho sexy y le preguntó a donde iba. Este le dijo dónde vivía y que iría caminando, pero mi amigo, tan noble cachera, le ofreció acompañarlo en el taxi. Así, pues, se metió con el tipo que lo floreo y un sujeto random camino a su casa.
 
Obvio que agarraron. No con el jefe, que siguió su camino en el taxi cuando los otros dos bajaron, sino con el pelucón sexy desconocido a quien recogió. Estaba acompañándolo a su casa cuando el tipo reaccionó y le dijo, Creí que siquiera me ibas a dar un beso, ¿No! 
 
¿Y porqué no me lo das tú!, replicó mi amigo. Entonces, el tipo se giro y se fue solo... pero, volteó, volvió hacia la moscamuerta, y ZAS, se fue en floro de nuevo... Luego, volvió a su casa como si nada hubiera pasado.
 
Todavía no me recupero de esto. Mejor voy por mis Flores de Bach.

domingo, 22 de febrero de 2015

Paulamor


¿En qué instante pasamos de ser jóvenes que combinaban coca con Apronax a tías que toman jugo de cocona para previar? No lo sé, pero el cuerpo se desgasta y ayer lo pude palpar. Parece que mis amigos han recibido una buena dickslapeada últimamente, pues cuidan un poco más lo que ingieren. Las mezclas de trago corto con drogas duras y los Mc Donald's post-juerga han quedado atrás.

Sin embargo, uno igual es capaz de divertirse. Por supuesto, se necesita un vaso en mano, sino la cagada. Es una cuestión mental. Tener la mano llena engaña tu cabeza (?) Como sea, ayer fue uno de esos días en lo que te das cuenta que las cosas están cambiando. 

No, no fue solo la cocona, los postres veggie, la ausencia de humos y la despedida de  un amigo, BabyPaul a.k.a Paloma, lo que me hizo dar cuenta de ello, sino todo. No fue un elemento, fueron todos (más lo acontecido días previos) los que dibujaron este panorama. Parece loco, pero siempre hay señales, mas no siempre las vemos (no siempre queremos ver). Ayer todas estuvieron presentes y abrí los ojos. 

De pronto, la realidad:  tres de mis amigos están afuera del país, algunos ya viven solos, otro postula este año a Harvard y yo acá, recortando periódicos para subsistir. La vida tiene giros muy inesperados. Como sea, mejor recibir lo que se avecina con lubricante que sin uno. Por suerte, ayer estaba más que preparado.




La pasamos bien. La reu fue linda (sí, linda). Hubo postrecitos de chocolate y  flores, y me encantan las flores, por lo que presuponía que no todo podía acabar mal. Sin embargo, camino al tono PolioyAmor el drama apareció. Entró camuflada a través de una conversación de WhatsApp en el iphone de Emo. Todo era de la puta madre, pero tenía que aparecer la muy perra.

Yo no le hice caso, para variar, pero me alteraba ver al necio de mi amigo Emo pendiente del teléfono como maniático, así que opté por ser alpinchista y disfrutar. No estoy para más dramas. Me basta con las colas del hospital y las muertes inesperadas de GoT. 

Más allá de aquel incidente amoroso tragicómico, todo avanzó bien. Incluso un amiguito nerdy se fue en floro con el jefe de otro al final de la noche. Yo acabe solo, mejor que mal acompañado ya sé qué es floro pero déjame creérmela. Sigo aprendiendo a salir sin tomar. Me va bien, pero me deja muy arrecho. ¿Tal vez las ganas se espantan cuando intento acercarme  a un ebrio? Punto a favor: amanezco sin resacas.

lunes, 16 de febrero de 2015

Mamar no es Amar

No es que no lo sepa, pero me olvido.

Hace unos meses salí con un chico a quien llamaré Nando (Ja!). Él era todo lo que no buscaba en un hombre, salvo por su verga. Ese hermoso pedazo de carne es increíble. Y su trasero... Es un gran chico. También, es bastante renegón, tiene metas claras, y no soporta a la gente débil.

Salí con él varias veces. Íbamos a comer, a caminar por el malecón, a manosearnos en alguna calle oscura y otras tantas cosas que todas las parejas impúdicas hacen. Por supuesto, yo me estaba enamorando. Me encantaba su sinceridad, sus gemidos entrecortados ante alguna nalgada imprevista, las poquísimas veces que sonreía porque fueron pocas y especiales, su gusto por algunos pequeños placeres y los anticuchos, y su seguridad. Amo los hombres seguros.

Claro, todo era demasiado hermoso, pero él simplemente no me quería. No quería nada con nadie, en verdad. Pero no quise ver, para variar. Cuando te aferras a algo, lo demás permanece fuera de foco. Me sujeté a la ilusión que había construido de él, y él a mi manera de tirar. Aquel sudor suyo cuando tirábamos me embriagaba y yo me encariño con facilidad, porque lo estaba ebrio de él.

Diría que fue un hijo de puta al final, pero no lo culpo. Lo más doloroso fue cuando me llamó "inestable mental". ¿Cómo se atrevió a llamarse así si era ÉL quien me tenía idiota! Claro, esa vez no dije nada como cuando callé todo el trayecto de Larco mientras el maldecía al clima sin parar porque estaba garuando olvidándose que estaba a su lado. Luego de gritar de manera desenfrenada en la calle diciendo estaba loco y que todo me valía mierda porque así son los hermanos menores, supuse que debía darle un espacio para que hable. Tal vez, de más. Los últimos días me enloquecía cruzarme con él. Él es tan Correo y yo tan Diario 16. Me alejé de Nando por mí. Tenía que arreglar mi cabeza.

Luego de un tiempo, hemos vuelto a hablar. Ya no me siento triste cuando lo hago. No aprendí nada de él, pero sí de estar con él. La primera, que no todo aquel que te la mama con cariño y loca pasión, te ama. La segunda, que porque alguien que quiero esté molesto y vomité mierda verbal, no significa que lo tenga que aguantar (y otros a mí cuando haga lo mismo)...